lunes, 31 de octubre de 2011

Cumpliendo años!

A veces en los cumpleaños no hay nada que celebrar, hace exactamente un año que me lesione, recuerdo perfectamente el momento como si fuera hoy, recuerdo caer y al instante en entre lágrimas y sudores fríos decir me lo he roto todo, ahora sí que se han acabado las carreras, las escaladas, los picos TODO.

He vuelto a ese instante un millón de veces en mi cabeza y siempre la misma pregunta por qué la noche anterior en vez de disfrutar con mis antiguos compañeros de trabajo de una noche de fiesta, me fui a casa?, porque no supe saborear ese momento y volví a casa ansioso por poder compartir el día siguiente…                        … siempre con la sensación de que si me hubiese quedado todo esto no estaría pasando. O tal vez si, quién sabe?
Ha sido un año muy duro, a veces demasiado, no solo en el plano deportivo, también en el personal, el sentimental y el laboral (full equipe como los coches), un año en el que muchas veces lo peor no ha sido el dolor físico, sino el emocional, en muchas ocasiones he tenido la sensación de que la gente no acababa de entender o creer lo que me pasaba, empezando por el “Dr.” Rafael Vila que me atendía sin ni siquiera mirarme el pié y solo me decía que dejara las muletas y que caminara y acabando por mi familia y gente muy cercana a mí, no sé si lo sabéis pero a veces vuestras palabras y vuestros gestos dolían mucho más que mi maltrecho tobillo.
He perdido la cuenta de las veces que he llorado en la soledad de mi habitación reconvertida a gimnasio, con las pesas, el boshu, las gomas, las botas lastradas, la bicicleta estática… mientras hacia la rehabilitación, también he perdido la cuenta de las veces que lo hubiera mandado todo a la mierda y de las veces que me he aferrado a un clavo ardiendo pensado que veía la luz al final del túnel, y solo era un tren que en realidad me obligaba a retroceder para dejarle paso y vuelta a empezar.
Hoy un año después, con  5 médicos a mis espaldas, unas 100 sesiones de fisio, en las que he visto demasiadas lágrimas, y más de 300 días de rehabilitación en casa, lo único que me hace seguir adelante son los buenos momentos que ha tenido este año que no han sido muchos pero si muy intensos, quedarme con esos momentos para seguir luchando , con las risas, con la gente que he conocido “gracias” a la lesión, los lugares visitados,  con los deportes que he descubierto o redescubierto, esto es lo que me ha dado fuerzas cuando todo se venía abajo, esto y toda la gente que se ha preocupado por mí, preguntado, intentando aconsejarme, animándome, muchas veces gente que apenas conozco de vista y que me han parado por la calle para ver que me pasaba porque no me veían correr, al Dr. Paco Forrull por creerme sin condiciones, sus palabras fueron un alivio para mí, ya que llegó un momento en que pensaba que el dolor solo estaba en mi cabeza.
Solo por esto vale la pena seguir intentándolo y peleándome para lograr mi objetivo.
Pero si para algo ha servido este año, ha sido para conocer una cualidad de mi desconocida hasta este momento, la constancia, jamás hubiese imaginado que durante un año de mi vida sería capaz de dedicarle aunque fuesen 5 minutos de mi tiempo a un determinado fin, y lo he hecho vaya que si lo he hecho.
Ahora solo queda esperar y seguir luchando, ojalá que ni la espera ni la lucha sean muy largas, mientras tanto en mi cabeza estará el recuerdo del día en que infiltrado y como si se tratase de la película Despertares pude correr.

Muchas gracias a todos los que durante este año habéis tenido un pensamiento positivo para mí.


Mí tobillo 4 semanas después


El susodicho el 9 de febrero del 2011, 103 dias después del accidente.

1 comentario:

  1. Sigue en la brecha!!! que al final por dificil que parezca todo pasa.-

    MUCHOS ANIMOS para todos esos malos ratos.-

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